jueves, 3 de marzo de 2011

Tarjetas de Memoria


Y ella solo bailaba. ¿Bailaba feliz? En su cara se dibujaba una sonrisa, no se si de felicidad o de nostalgia acumulada, puede que incluso esa sonrisa fuese un pequeño gesto del recuerdo, de esos buenos recuerdos.

La sonrisa se mezclaba con el alcohol de sus venas, la laca de sus cabellos y el sonido de sus tacones. Unos tacones finos que se movían al bailar con una delicadeza propia de una persona así, de aquellas que se detienen para miran al cielo y ven la bola de espejos iluminándola.

¡La noche continuó, se fue, abandonó el local, pero los reflejos de aquellos cristalitos en sus ojos marrones todavía duran!

2 comentarios:

No-sin-mis-chancletillas dijo...

Estos zapatos si que son para una buena noche de fiesta!!
Kiss

Nuria!=) dijo...

estoy comentando desde tu ordenador jajajaj esto es lo ultimo!!