domingo, 6 de febrero de 2011

¿Alguna vez habéis flirteado en un ten hotel en un asiento del vagón turista?

Empiezas lentamente. Como siguiendo al tren en su acelerón hacia la velocidad constante que tanto le cuesta alcanzar.

Tu cabeza se zarandea en el cabecero del asiento. Tu pelo se pega a la alfombrilla higiénica que tienes detrás. El subconsciente te atrae a la realidad en períodos cortos de tiempo. Tus ojos se abren dejando las pestañas unidas para dar ese aire de misterio propio del cine negro. Te fijas. Miras otra vez y ves que la persona que tienes en tu misma fila pero al otro lado del pasillo está haciendo lo mismo. Cada vez la mirada se mantiene más tiempo. Un niño gallego con su abuela rompen momentáneamente la atmósfera. Maldito niño. El movimiento del tren se sincroniza con tu corazón acelerando cada vez más fuerte como él. Ya estás despierto. Te estiras. Miras por la ventanilla. Haces que mandas un SMS. Pero lo único que haces es querer llamar su atención. Se levanta para que veas su cuerpo. El aire es el mismo pero el calor 20º por encima.

Vas ha llegar a tu parada y se te acaba el tiempo. La gente no tardará en levantarse y tu objetivo se perderá. Se ha perdido. Te encuentras en el andén tirando de la maleta mirando al frente y buscando a esa pasajera.

Ya es tarde. Ahora solo deseas que en el cercanías te suceda lo mismo. Ese flirteo ferroviario.

2 comentarios:

No-sin-mis-chancletillas dijo...

Ups!! Pues yo recuerdo un viaje en tren a Barcelona desde Ponferrada... Como Gatas en Celo!!
KISS

Nuria!=) dijo...

Este es genial!Yo sigo insistiendo en q lo habia leido en tu cuaderno magico, x lo menos alguna de las frases jajaja.
No es x meterte prisa pero...
¿DONDE ESTA CORDELIA?!!!