viernes, 17 de septiembre de 2010

Tengo una sonrisa que ahora mismo está en el bolso.

Me da vueltas la habitación. Tengo la ropa todavía puesta. El pelo es un gran nido de cigüeña que ahora mismo no me preocupa ni lo más mínimo. Mi estomago se queja, hace más de 24 horas que no recibe alimento sólido. ¿Los 300 €? En el bolso no están, supongo que los bares de la ciudad tengan algo que ver y mi facilidad para invitar a copas a desconocidos debe de haber contribuido. La cama está semi desecha, no debió de haber sexo. Gracias a dios. Un olor a humo salía de mi cuerpo. Gabinete de crisis: Mi móvil no volvió a casa conmigo. Las uñas postizas dormían a mi lado en la sábana, dibujando un bonito contraste entre el blanco roto y el carmesí. ¿Dónde están mis bragas? Los pantalones están puestos, ¡oh dios mío!, ¿las perdí también? Mi abrigo se reía desde el biombo, maldito Antonio Miró. Los pendientes y las joyas caminaban por la mesita de noche. Un segundo, ésta no es mi habitación…

¿Qué buscaba anoche?

Buscaba el vicio en la noche y creo que lo encontré- contesté al mirar quien se estaba duchando en mi bañera…

2 comentarios:

Nuria!=) dijo...

Gabinete de crisis" no puedo evitar reirme al leerla ajjajajajajajajaja

StR dijo...

me encanta!!