miércoles, 8 de noviembre de 2006

Palazzo Grimani



Me encuentro en la ciudad más mágica que existe, una ciudad construida en el mar, llena de canales, puentes, gente maravillosa, monumentos, góndolas, gondoleros, mascaras, disfraces…

Estoy en Venecia,
hace dos días que llegue y me he instalado en un pequeño ático de la ciudad. Acabo de terminar la carrera y he conseguido un trabajo aquí. ¿Qué más puedo pedir?

Escribí el guión de un largometraje, y lo envíe a un corcuso, el ganador obtenía una cantidad en metálico y al año siguiente, abriría el certamen con su largometraje. Y el mío fue el premiado.

Esta inspirado en Venecia, y más concretamente en su carnaval, ese carnaval con máscaras, lujosos trajes, mucha elegancia, y infinita cantidad de delicadeza.

Encendí la cafetera mientras me daba una ducha rápida, cuando acabe, toda mi casa olía a un rico y negro café. Me lo tome saboreando cada sorbo, oliendo su sabor y dejando que el vapor me empapara los cristales de mi gafa.

Pero tenía que irme rápidamente, hoy tenia un montón de cosas que hacer.

Mi primera reunión con el equipo era hoy, enfrente del Hotel Principe (Lista di Spagna 147), desde allí iríamos al Palazzo Grimani, donde se realizaría el casting para el largometraje.

Leticia era mi compañera, junto a ella yo había ganado el concurso.

Ella me había ayudado cuando me encontraba de bajón, me había inspirado cuando se me acaba la imaginación,y fue quien siempre me vio como lo que soy, o por lo menos intento ser; un director de cine.
Por eso la considero parte de mi éxito.


Cuando le dije que me venia a Venecia, ella se emociono y para más sorpresa, cuando le dije que le había alquilado un piso y que viviríamos en la misma ciudad, así ella me podía ayudar y conocería un territorio mágico.

Vivía en un piso, a dos calles de distancia de mi ático, la fue a buscar y mientras llegábamos al hotel, dimos un largo paseo y hablamos de lo que tenía que visitar y de los lugares tan mágico de esa ciudad.

Paolo era el jefe de producción, y junto a el….



Una nueva vida, un nuevo comienzo…

Luchare por eso.


4 comentarios:

Manoli Piruletas dijo...

Seguro que Leticia no era una de esas chicas que se conforman con cualquier cosa y si te apoya es porque te lo mereces. Seguro que quiere que seas feliz y que hagas algo que realmente te guste, algo por lo que merezca la pena levantarse cada día y encender la cafetera mientras que te das una ducha...

Paco Braguetas dijo...

Y seguro que desde España a los demás se nos llenaba la boca de comentar tu éxito con todo el que pasara cerca...

Seguro que recibirías una llamada de alguien preguntando si necesitabas un enfermero para el rodaje...jaja


Mil abrazos precioso.

Di dijo...

SUERTE

albert. dijo...

un enfermero... y un asesor de arte... Lo que teníamos que hacer era fundar una sociedad artística, hacer nuestro manifiesto y conquistar el mundo!

Me ha gustado mucho el texto :):)