sábado, 2 de septiembre de 2006

Abriendo camino II

Abriendo camino.


Hoy nos ponemos a escribir un nuevo artículo en esta sección, el sábado pasado hablamos de si es lo mismo madurar o que te tomen por tonto.

Bueno pues hoy vamos a hablar de otro tema, lo vamos a titular, Tono de represalia.

A todo el mundo alguna vez le han corregido o le han dicho que lo que esta haciendo no es lo correcto…
Pero ¿hay diferentes tonos de represalia?
Yo creo que si, se puede decir suave, con un poco de insistencia o de manera seca y dolorosa. Pero como marioneta, a la que le dibujan una sonrisa tu ríes y callas la boca, porque si te picas o te enfadas, virgen del amor hermoso como se pone la gente. Encima del tono, tenemos que aguantar las correcciones, la gente que se adelanta o te dice las cosas corrigiendo, que te corrijan bueno, vale, pero es el tono de las correcciones, somos humanos y estamos para aprender de nuestros errores, por muy tontos o muy avios que sean.
Bueno el tono se puede soportar, pero encima los susurros con otra gente, que tu los ves, eso, eso es lo que verdaderamente te toca las narices.
También te puede doler, que se rían cuando ganan, que lo celebran como si hubiesen ganado una medalla de oro en las olimpiadas, y venga a reírse y a chocar las palmas…
Yo creo que si hubiesen ganado una medalla de oro, no habrían quien pudiera sopórtalo.

Lo malo de todo esto es que suelen hacerlo los amigos y entonces no te puedes enfadar, los tienes que entender, porque en el fondo los quieres y los llevas muy dentro, en nuestro corazón.

¿Debemos estar locos por enfadarnos?

Acordaros de la encuesta.

La próxima semana otro articulo e incluso otras sorpresas. Espero que os guste.

Un beso.

Pd: Os quiero chicas/os.

1 comentario:

Paco Braguetas dijo...

Hola Jorgín, yo pienso que no está mal que a uno le digan lo que no hace bien, siempre y cuando sea con afán de ayudar, nunca de humillar o hacer notar la sapiencia de uno mismo. Si que hay maneras de decir las cosas, y es en esas formas precisamente donde se ven las intenciones de la persona que corrige. Pero no creo que de nada de lo sucedido últimamente puedas ver tu que alguien te haya querido hacer daño, no seas tan susceptible.